Para creer hay que querer creer
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Hay que ver para creer.
Ver para creer.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Oir a todos, creer a pocos.
Santo Tomé, ver y creer.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
A creer se va a la iglesia.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe