¡Se nos creció el enano!
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
A gran chatera, gran pechera.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Panza llena, quita pena.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
El que calla, otorga.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Más verga que el Trica programando.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Hacer el primo.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Al endeble todos se le atreven.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Chicharra que canta, calor adelanta.
De tal colmena tal enjambre.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
La suerte está echada.
Amor comprado, dale por vendido.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Caldera observada no hierve jamás.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Buena fama, hurto encubre.
Cavas tu tumba con los dientes.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
La más cauta es tenida por más casta.
Quien busca, halla.
Acabar como el Rosario de la Aurora.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Costumbre mala, desterrarla.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
Después de un gustazo, un trancazo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Dar con la puerta en la cara.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.