No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Siempre que llueve, escampa.
El perro con rabia, de su amo traba.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
En Febrero busca la sombra el perro.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Casa cerrada, casa arruinada.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Las piedras no hablan.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
pajero como tenedor de oveja.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
A barriga llena, corazón contento.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A consejo de ruin, campana de madera.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Nadie muere motón.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
Más puede Dios que el diablo.
A quien le dan el pie, se toma la mano.