Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
No arrojes margaritas a los puercos.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Los pies van donde va el corazón
La ambición mató al ratón.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Caer es más sencillo que levantarse.
Dama tocada, dama jugada.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Al asno lerdo, arriero loco.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Primero fui yo puta que tu rufián.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Matanga dijo la changa.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
El río, por donde suena se vadea.
A la prima, se le arrima.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
El corazón del justo, piensa para responder.
Joven intrépido no deja memoria.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
La vida es un juego.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Al rey muerto rey puesto.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
La mentira sale por la punta de la nariz.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Ningún ladron quiere ser robado.
Gracias pierde quien promete y se detiene.