Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El río pasado, el santo olvidado.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
En la cancha se ven los gallos.
El mandar no tiene par.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Llegar y besar el santo.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Quien se quemare, que sople.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
De la vista nace el amor.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
Por San Martín, trompos al camino.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Me lo contó un pajarito
Ron, ron; tras la capa te andan.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Dar limosna no aligera la bolsa
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
La esperanza mantiene.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Al pan se arrima el perro.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Hacérsele a uno el campo orégano.
La fortuna a los audaces ayuda.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Ave que vuela, a la cazuela.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.