Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
A quien no habla, no le oye Dios.
Cada uno habla como quien es.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Siempre habla quien menos puede.