La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Reyes y mujeres no agradecen.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Cada gorrión tiene su corazón.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
El primer amor nunca se olvida
Fiate de Dios y no corras.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Obra hecha, dinero espera.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Boca abierta, dientes de oro.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Matar dos pájaros de un tiro.
Hacer el agosto.
Luna con cerco, lluvia y viento.
De noche madrugan los arrieros.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
El amor lo perdona todo.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
El que es perico donde quiera es verde.