Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Dios no ayuda a los holgazanes.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.