Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
El amor verdadero entra por el agujero.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
A buen salvo está el que repica.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Palabras melosas, siempre engañosas.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Mal duerme quien penas tiene.
Amor nunca dice basta.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Amigo lejos, amigo muerto.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
A confesión de parte relevo de prueba.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
De solo aire no vive nadie.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Si quieres que te siga el perro dale pan
El mono sabe el palo al que trepa.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Al loco y al aire, darles calle.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Lo prometido es deuda.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Magra olla y gordo testamento.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Zun de noche, se sube a un coche
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
El gallo donde canta come.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
Suerte, y al toro.
Alegría amagada, candela apagada.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.