La que al diablo su carne ...

La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.

La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.

Análisis y Reflexiones

🧠 Interpretación Profunda

Este proverbio critica la hipocresía o el arrepentimiento tardío, sugiriendo que quien ha vivido una vida de placeres mundanos o pecaminosos (dando 'su carne al diablo') no puede redimirse fácilmente ofreciendo a Dios lo que ya no tiene valor o lo que queda de sí mismo (sus 'huesos', símbolo de lo gastado, lo residual). Se enfatiza la incongruencia entre una vida disipada y un final pretendidamente piadoso, subrayando que la verdadera devoción requiere coherencia y entrega total, no solo los restos de una existencia malgastada.

💡 Aplicación Práctica

  • Una persona que durante su juventud descuidó a su familia por una vida de excesos, y en la vejez intenta compensar con gestos vacíos sin reparar el daño causado.
  • Un político corrupto que, tras enriquecerse ilícitamente, busca limpiar su imagen con donaciones públicas o muestras de religiosidad superficial.
  • Alguien que malgastó su salud con vicios y luego pretende redimirse mediante promesas espirituales, sin cambiar verdaderamente sus hábitos.

📜 Contexto Cultural

Proverbio de origen español, arraigado en la tradición cristiana que contrasta la tentación mundana (asociada al diablo) con la salvación divina. Refleja la moral de la Contrarreforma, donde se enfatizaba la coherencia entre fe y obras, y advertía contra la simulación religiosa. Su estructura antitética es típica de los refranes populares ibéricos.

🔄 Variaciones

"Quien al diablo sirve, de Dios no se acuerda." "Dar a Dios las sobras no es devoción."