Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Al mal amor, puñaladas.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
A la hija casada sálennos yernos.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Callemos, que el sordo escucha.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Gracias que hacen pero no la ven.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
A Dios, llamaron tú.
Dinero de canto, se va rodando.
Dar palos de ciego.
Ama de cura, puta segura.
El amor hace salir alas
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Las paredes oyen.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Quien mal cae, mal yace.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Calva buena, luna llena.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Entra, bebe, paga y vete.
Ande o no ande, la burra grande.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
En el pedir no hay engaño.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Ama al grado que quieras ser amado.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.