A cada pajarillo agrada su nidillo.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Ocio, ni para descansar.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Bodas largas, barajas nuevas.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Cada cual en su corral.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Hablar a tontas y a locas.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Santo que mea, maldito sea.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Cojo con miedo, corre ligero.
Tumbando y capado.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Reloj y campana, muerto mañana.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Callar como puta tuerta.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Viejo es Pedro para cabrero.
Llevar agua al mar.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Quien da el consejo, da el tostón.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
A donde las dan, allí las toman.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
La reputación dura más que la vida.