El que es culpable puede reincidir.
A casa nueva, puerta vieja.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Levantarse con el pie izquierdo.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Salir junto con pegado.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Por el árbol se conoce el fruto.
Me dejó como la guayabera.
Obediencia es noble ciencia.
De puta a puta, taconazo.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
De día beata, de noche gata.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
La confianza da asco
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
No saber de la misa la media.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
Fraile convidado echa el paso largo.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!