Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
De comerciar a robar, poco va.
No hay don sin din.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Lo que la corriente trajo, se va por el mismo atajo.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Hablar con lengua de plata.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Freno y espuela es buena escuela.
Como buscar una aguja en un pajar.
Jugar a las cartas vistas.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Echando a perder se aprende.
Tres pies para un banco y el banco cojo.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Cuanto más sepas, más sufrirás.