Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Hasta la salud necesita descanso.
Sarna con gusto no pica.
Los últimos serán los primeros.
El gozo en el pozo.
Haz buena harina y no toques bocina.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Al perro muerto, échale del huerto.
A una bola no se le puede sacar punta.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Dan darán, dicen las campanas.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Real ahorrado, real ganado.
Cuerpo sano, mente sana.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Mucho saber, menos ignorar es.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Me lo contó un pajarito
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Bien juega quien mira.
Breve habla el que es prudente.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Agárreme, que llevo prisa.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Ponte al sol y harás sombra.
Deja la h de ayer para hoy.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.