Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Nadie sabe para quien trabaja.
Guardas bien y no sabes para quien.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.