El mucho joder empreña.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Tarde piaste pajarito.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Hacer una cosa en un avemaría.
Nunca te apures para que dures.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Si un árbol cae, plantas otro.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Al tonto se le conoce pronto.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Beber, hasta la hez.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
A buen hambre, no hay pan duro.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Estar armado hasta los dientes
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
La cortesía exige reciprocidad.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
No hay que buscarle tres pies al gato.
El que nada tiene, nada vale.
Más vale pan duro que ninguno.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Los problemas nunca vienen solos.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Puerta de villa, puerta de vida.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
La puerca tira del tapón