Mal se conforma con el viejo la moza.
Esto son habas contadas.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Agua de llena, noche de angulas.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
De la risa al duelo un pelo.
A hijo malo, pan y palo.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Los buenos vuelan, los malos quedan.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
No coma cuento coma carne.
Vivir es morir lentamente.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Abogacía que no zorrocía.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Más peligroso que mono con navaja.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Perro que ladra, guarda la casa.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Ignorante malo, mucho daño hace.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La magnificencia prestada, es miseria.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
A burra vieja, albarda nueva.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
No te fíes del sol del invierno.