Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Iglesia, o mar, o casa real.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Amor de asno, coz y bocado.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
A falta vieja, vergüenza nueva.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Bolsa llena, quita las penas.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Cuando el sol no asoma en casa, el doctor viene a la casa.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Sin sal, todo sabe mal.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Hombre avisado, medio salvado
El que sigue la caza, ése la mata.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Para todo perdido, algo agarrado.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Del mal vino, buena borrachera.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Lo prometido es deuda.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
La vejez mal deseado es.
El que guarda, halla.