El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Nosotros trabajamos en la superficie, las profundidades son un misterio.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Peso y medida, alma perdida.
Uñas de gato, y cara de beato.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Vino mezclado, vino endiablado.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Cara de beato y uñas de gato.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
De cuero ajeno, correas largas.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
Gato dormilón, no pilla ratón.
El que debe y paga, descansa.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
La más cauta es tenida por más casta.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Es más vago que la quijá de arriba.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Cuando el sol sale, para todos sale.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
A buenas horas, mangas verdes
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Quien mucho duerme, poco vive.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Oveja que anda, bocado halla.
Cavas tu tumba con los dientes.
¿Queres dormir al sueño?
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.