La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Pasará, sea lo que sea.
Quien se quemare, que sople.
Buena ventura solo con otra dura.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
La virtud es de poco sueño.
Atrás viene quien las endereza.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
A quien no teme la muerte, nada le es fuerte.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Salud perdida, salud gemida.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
A brutos da el juego.
Saber más que Merlín.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Saber poco obliga a mucho.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Emborrachar la perdíz
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Ser lento en dar es como negar.
El sol siempre reluce.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
La zorra, por la cola.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Nada con nada, total nada.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.