Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
El sol sale para justos y pecadores.
Un espejo no sabe ser embustero.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Cazador con levita, quita, quita.
Quien mucho escucha, su mal oye.
El hombre apercibido medio combatido.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
No me tientes Satanás.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
Fingir ruido por venir a partido.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Otra de esas y me subo el cierre.[relevancia dudosa]
De pequeñico se doma al mimbre.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
En carrera larga hay desquite.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
A buena suela, mala pieza.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Leche y vino, veneno fino.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Papel, testigo fiel.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Algo es algo, menos es nada.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
El sarampión mata a lo traidor.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Poco y en paz, mucho se me haz.