Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Quien mucho duerme, poco vive.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.