Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
De tal árbol tal madera.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Es tiempo de vacas flacas
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
A gran calva, gran pedrada.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Tres a uno métenle la paja en el culo.
El mal ajeno no cura el mío.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Más obrar que hablar.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
La peor pobreza es tener deudas.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
La virtud en sí es un premio
La crueldad es la fuerza de los cobardes.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
A quien has de acallar, has de halagar.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Rama larga, pronto se troncha.
Emborrachar la perdíz
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Penas amargas, son menos largas.
Una abeja no hace colmena.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.