Mejor no empezar algo que no acabarlo.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Ávila, santos y cantos.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Casa mal avenida, presto es vendida.
A quien espera, su bien llega.
Viste a la escoba y parecerá señora.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
De persona palabrera, nunca te creas.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Más obrar que hablar.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El buen pagador no necesita prenda.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
A caballo que se empaca, dale estaca.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Limando una viga se hace una aguja.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Quien mocos envía, babas espera.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.