Nunca bailes en una barca pequeña.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Cada cual decía del amor que tenía.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Cada pez en su agua.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Mujer desnalgada es hombre.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
La morena, de azul llena.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
De perdidas al río.
Buen lector, mal escribano.
A quien presta nada le resta.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
Hablar por referencias es casi mentir.
Muchos pocos hacen un mucho.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Se defiende como gato panza arriba.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Quien guarda valores, padece temores.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Año tardío, año medio vacío.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
El que no agradece, al diablo se parece.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
En casa llena no hay mujer mala.