Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Ama y guarda.
La lealtad se paga.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Antes el golpe que el grito.
Agua beba quien vino no tenga.
Enero desaloja las camas
A buey viejo, no se le saca paso.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
El sentido común es, el menos común que ves.
Ocurre en las mejores familias.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
De padres asientos, hijos taburetes.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Otros más lerdos mandaron regimientos.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Firma papel y te encadenarás a él.
Quien pisa con suavidad va lejos.
la ropa son alas.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Nadie es profeta en su propia tierra.
Tiene el sartén por el mango.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
En casa llena no hay mujer mala.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.