Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
El corazón no sabe mentir
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
A cada lechón le llega su noche buena.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Que mañana hay misa para los sordos.
A tal puta, tal rufián.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
El conocimiento llega a través de la práctica.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Más puede Dios que el diablo.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Ni para carga ni para silla.
Burro suelto del amo se ríe.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Buena ventura solo con otra dura.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.