Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
A la mujer casada, el marido le basta.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.