Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Los frailes en jubón, hombres son.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
Al que quiera saber, mentiras a él.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
La buena obra, ella misma se loa.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Quien nada hace, nada teme.
El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
A buen amigo buen abrigo.
El perezoso siempre es menesteroso.
Pan duro, pero seguro.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
El que mal se maneja, despacio padece.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Quien no miente no viene de buena gente.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
De mozo rezongador nunca buena labor.
El que no enseña no vende.
Buena barba, de todos es honrada.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Ser un mordedor de pilares
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Pedir las perlas de la virgen.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.