Más ordinario que un moco en una corbata.
Lo que abunda no daña.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Atender y entender para aprender.
No hagas mal y no habrás miedo.
La obra alaba el maestro.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Casa ordenada, casa salvada.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
No es bueno quien cree malos a los demas.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El necio dispara pronto sus dardos.
Quien cae no tiene amigos.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Da y ten, y harás bien.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
Nadie sabe para quien trabaja.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Hay que predicar con el ejemplo.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
A mala venta, mala cuenta.
El corazón del justo, piensa para responder.
Atente al santo y no le reces.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
A palabras necias, bofetones.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Mano lavada, salud bien guardada.
El temor modifica tu conducta.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Un arma es un enemigo para su dueño.
Quien calla otorga