Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
De buena semilla, buena cosecha.
Hay quien no ve su camino.
A cada cajón, su aldabón.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
El pobre de su pobreza no sale.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Demasiada amistad genera enfados
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Quien más tiene, menos suelta.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Lo que se ve, se aprende.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Quien bien quiere, bien obedece.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Haz el mal y guárdate.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Al mal paso, darle prisa.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
En quien nada sabe, pocas dudas caben.