La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Suerte, y al toro.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
El mal de tonto, no tiene cura.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
El buey tira del arado, más no de su agrado.
Víbora que chilla no pica.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
El mundo es de la gente activa
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Nunca llovió que no se despejara.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Bien convida, quien prestó bebe.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Burla con daño, no cumple el año.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
A barba muerta, poca vergüenza.
Buey que muge, todos le temen.
No se atrapan moscas con vinagre.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Aire gallego, escoba del cielo.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
El que avisa no es traidor.