La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Para enfermedad de años no hay medicina.
No hay medicina para el miedo.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
No es la miel para la boca del asno.