Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Hacer el primo.
Botija nueva hace el agua fresca.
También al verdugo ahorcan.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El hablar es plata y el callar es oro.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Mano de santo cura como por encanto.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Pintada en los WC.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Tres al saco y el saco en tierra.
De ensalada, dos bocados y dejada.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Año tardío, año medio vacío.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Quien cede el paso ensancha el camino.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Tripas llevan piernas.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Eso es regar fuera del tiesto.
El que busca, encuentra.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Calumnia, que algo queda.
El blanco hielo de agua es mensajero
Dueña que mucho mira, poco hila.