Los perros viejos no ladran inútilmente.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
A la hora mala no ladran los perros
Las leyes son como las telarañas que atrapan a los mosquitos y dejan pasar a las avispas.
Ladran, pues cabalgo.
A hora mala no ladran canes.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Uno no se mea porque el baño esté lejos, sino porque no sale con tiempo.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.