Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Depende de cómo caigan las cartas
Lo fiado es pariente de lo dado.
A donde las dan, allí las toman.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Chilla más que un camionao é pollos.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Hacer favores, empollar traidores.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
A nadie le amarga un dulce.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Abril, lluvias mil.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Los tontos consiguen las mejores cartas
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Tirar la casa por la ventana.
Cerrado a cal y canto.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Amigos y libros: pocos y buenos.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Lo que se hace de noche sale de día.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
Buena vida, padre y madre olvida.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior