Donde hay amor, hay dolor.
Amor y dolor son del mismo color.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Un dolor alivia otro dolor, y un amor cura otro amor.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Para su madre no hay hijo feo.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
No hay amor sin dolor.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.