Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Amor y dolor son del mismo color.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El mundo está vuelto al revés
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Las arrugas son la tumba del amor
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
La mala cama hace la noche larga.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Son cucarachas del mismo concolo.
Otoñada de San Mateo, puerca vendimia y gordos borregos.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Palabras melosas, siempre engañosas.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Adivina quien te ha dado; tu enemigo se ha acercado.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Gato con guantes no caza ratones.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Si hay miseria, que no se note
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El burro hablando de olotes.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
La niebla deja el tiempo que encuentra
¿Mirón y errarla?.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.