Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
No hay mejor pariente que el amigo presente.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Mal huye quien a casa torna.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Carta echada, no puede ser retirada.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Los vicios no necesitan maestro.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Estar como caimán en boca de caño.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Ser feliz como pez en el agua
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Juego y bebida, casa perdida.
El que se queja, sus males aleja.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Bien o mal, casado nos han.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Al pan pan y al vino vino.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
El ladrón juzga por su condición.
Nunca olvides tu casa.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Cada gallina a su gallinero.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Con el metro que midas, te medirán.
No hay enemigo chico.
Ama como el lobo ama a la oveja
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.