De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
Años de higos, años de amigos.
A los cien años todos calvos.
No hay bien ni mal que cien años dure.
De aquí a cien años, todos calvos.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
El viejo que se cura, cien años dura.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.