Quien bien imagina, llámese adivina.
No eches más leña al fuego.
A la fuerza ahorcan.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Hombre hablador, nunca hacedor.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
A quien feo ama, bonito le parece.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Mal oledor, mal catador.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
La lengua larga es señal de mano corta.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
La libertad es un pan bien cocido
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Cuanto más amigos más cuentas.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Las horas amargas, son mucho más largas.
No comas ansias.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Las penas con pan son buenas.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.