La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
No comas ansias.
El mal para quien lo fuere a buscar.
La libertad es un pan bien cocido
Las penas con pan son buenas.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Loro viejo no da la pata.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El tiempo no perdona a nadie.
A dos puyas no hay toro bravo.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Dar en el clavo.
No hay bueno caro ni malo barato.
Burro apeado no salta vallado.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Cada perro, con su hueso.
Donde hay orden, hay bendición.
A veces se llora de alegría.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
El que guarda siempre encuentra.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Alcanza, quien no cansa.