La mentira dura mientras la verdad no llega.
Sal no se cuenta con que es salado.
Mal se juzga al caballo desde la silla
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
A la pereza persigue la pobreza.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
El deseo de aprender es natural en los hombres buenos.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
En guerra avisada no muere gente.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Para mi cualquier petate es colchon.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
A diente cogen la liebre.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Agua estantía, renacuajos de día.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
La menta, el amor aumenta.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Nadie muere motón.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Pan con ojos y queso sin ellos.
A la virtud, menester hace espaldas.
El que jura miente.
Quien hijos ha, no reventará.
Tiran más tetas que carretas.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.