Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.