La muerte a nadie perdona.
Nadie perdona que le hagan un favor.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
El amor lo perdona todo.
Mata, que Dios perdona.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Ama, perdona y olvida.