Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
En el medio está la virtud.
Todavía aguas corren profundamente.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Actividad cría prosperidad.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Haz lo que haces.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Redondear la arepa.
Todo tiene un fin.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
La pasión embellece lo feo
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Lo que es igual, no es trampa.
Estar en tres y dos.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Todo amor tiene su gasto
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
La fortuna a los audaces ayuda.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
De casi no muere nadie.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
El perro viejo no ladra sin razón.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Por San Martín, trompos al camino.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Todos los caminos conducen a roma.
No solo de pan vive el hombre.