No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio aconseja priorizar la sustancia sobre la apariencia y la seguridad sobre la incertidumbre. 'No dejes lo bueno por lo hermoso' advierte contra el error de abandonar algo que es funcional, valioso o beneficioso (lo bueno) en pos de algo que solo atrae por su estética o encanto superficial (lo hermoso), pero que puede carecer de solidez o utilidad real. 'Ni lo cierto por lo dudoso' complementa esta idea recomendando no renunciar a lo seguro, comprobado o evidente (lo cierto) para perseguir algo incierto, especulativo o arriesgado (lo dudoso). En esencia, es una llamada a la prudencia, a valorar lo que ya se tiene y se conoce, y a no dejarse seducir por promesas vanas o apariencias engañosas.
💡 Aplicación Práctica
- En decisiones financieras: Optar por una inversión segura y de rendimiento conocido ('lo bueno y cierto') en lugar de una oportunidad espectacular pero de alto riesgo y fundamento incierto ('lo hermoso y dudoso').
- En relaciones personales: Valorar una relación estable, honesta y enriquecedora, aunque no sea emocionante o 'perfecta' en apariencia, frente a un nuevo vínculo que parece más pasional o idealizado pero cuyos cimientos son frágiles o desconocidos.
- En la carrera profesional: Mantener un empleo estable que ofrece seguridad y crecimiento sostenible, en vez de renunciar a él por un puesto que parece más glamuroso o prestigioso, pero que es inestable o no se ajusta a las habilidades y valores propios.
📜 Contexto Cultural
Es un proverbio de origen español, ampliamente difundido en la cultura hispana. Refleja una sabiduría popular arraigada en la tradición conservadora y pragmática, que valora la prudencia, la experiencia y el sentido común frente a la novedad seductora pero arriesgada. No tiene un autor conocido y forma parte del acervo de refranes que buscan guiar la conducta humana hacia la estabilidad y la cordura.