Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Ira de hermanos, ira de diablos.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Escatimar y dar a putas.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
El que trabaja, no come paja
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Las estrellas inclinan pero no obligan.
La suerte es de quien la tiene.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
La justicia no corre, pero atrapa.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
De mercader a ladrón, un escalón.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Donde se pace, que no donde se nace.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
El silencio no ha sido jamás escrito.
No enturbies aguas que hayas de beber.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.