Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Te conozco, pajarito.
Hechos son amores y no buenas razones.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Quien mal cae, mal yace.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
No te acostumbres a lo que no dure.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Hacer favores, empollar traidores.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Atajar al principio el mal procura, si llega a echar raíz, tarde se cura.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Viajar con un amigo hace amar la vida
No falta un burro en un mal paso.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Dueña que mucho mira, poco hila.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Con pretexto de amistad, muchos hacen falsedad.
El buen pagador no necesita prenda.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.