No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Palabra dada, palabra sagrada.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Y vuelta la burra al trigo.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
No hay dicha, sino diligencia.